Caja de Formas.

Poemas rescatados de las llamas. Víctor Mesa. Piedra Papel Libros. Jaén. 2017.
El cuarto volumen de la particular y heterogénea colección “Caja de formas” de la editorial Piedra Papel Libros, que inició su andadura poética en 2015 con No hay nada que huya. La idea original era recoger las diferentes voces de las letras andaluzas, y en particular, aquellas que tenían Jaén como denominador común, voces, que por otra parte, no habían tenido cabida en otros lugares y a los que esta editorial les dio una oportunidad, dada su calidad manifiesta.
Uno de los rasgos de “Caja de formas” es su heterogeneidad, la multiplicidad de propuestas, desde una poesía que trata de desvelar lo mistérico que tiene el mundo y su traspaso en poesía, pasando por la apuesta métrica de Antonio Blanco, una apuesta por cierto, denostada en otros espacios que rechazan este intento como algo anticuado, pero, nada más lejos de la realidad, ya que la métrica tiene muchos trajes; pasando por la calidad y la larga trayectoria de Manuel Lombardo Duro que publica Las voces indomables, es, en definitiva, un gran autor que no necesita más introducción, toda vez que su larga trayectoria poética así le avala como una de las voces más destacadas de la poesía española de los últimos cuarenta años por la originalidad artística y por su cercanía con un discurso desacralizador de la realidad a la que se enfrenta con una fuerza inusitada en la lírica actual. La obra de José Pastor habla también por sí sola, pues se trata de un acercamiento mundano, sin complicaciones formales o sintácticas, que sin embargo tienen una fuerza y una expresividad como pocas en el panorama poético.
Es, entonces, el cuarto volumen de la colección, el de Víctor Mesa, [Jaén, 1986], que nos ofrece en su primer libro édito una muestra sincera de poesía que desgrana las vivencias del yo poético en sus estados juveniles, y recobra una poesía del recuerdo como discurso que conduce a la voz poética , en una especie de “libro de horas” medieval; a pesar de que este recuerdo no ha sido todavía convocado por la sentencia de la madurez, por tanto es un recuerdo fresco, quizá demasiado, pero también audaz, ya que, con el tiempo todo recuerdo se convierte en una minuciosa reconstrucción inventada de todo lo vivido, con la dosis necesaria de invención como para comparar nuestro recuerdo al olvido. No es fácil construir un poemario entero sobre el recuerdo, porque como decía el admirado poeta Aníbal Núñez, “lo que para el lector es un fantasma, para el poeta son setenta veces reconstruyendo el mismo fantasma”, y eso es lo que duele, porque la poesía, como bien saben los poetas, es, ante todo, corrección, y repaso.
Los lugares, las fechas, las afinidades electivas que componen el mapa sentimental de este joven poeta:
“Largas noches de insomnio. / Largas noches de cerveza y celebración. / Largas noches de sexo primerizo y torpe.”

El otro poemario de la colección aparecido recientemente es el de Ángel Rodríguez, Pequeñas canciones para un circo mudo .Piedra Papel Libros, Jaén, 2018; este sería su cuarto libro, donde nos ofrece un brevísimo poemario donde el circo, lo lúdico y lo mágico, le sirven al poeta para armar un discurso que ensalza el azar por encima de aquello que nos quieren hacer creer los grandes relatos de las multinacionales: que todo está bien hecho y que todo está acabado, partiendo de ese aserto, Rodríguez bordea el aforismo, la sentencia, el verso breve basado en una expresividad que busca lo efectivo, anclando sus palabras a la imagen antes que a la idea, por ello tiene un trasfondo contemplativo este poemario, y deja un regusto a inacabado quizá por la brevedad, que rompe continuamente las expectativas psicológicas del lector, pero que es la intención del autor, ya que es un poema breve de apenas doscientos treinta versos, sin embargo, logra su intención primera y nos desvela ese otro mundo que cumple al poeta descubrir, aquel que no ven los ojos de la sociedad que miran como la urraca donde marcan los nuevos discursos publicitarios, es por ello que la poesía se hace necesaria en nuestro tiempo.

“En la alcoba espera / con las piernas abiertas / la muerte.”

Joaquín Fabrellas

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Autor: joaquinfabrellas

Jaén, 1975. Libros publicados: Estertor en las piedras. 2003 Oficio de silencio. 2003 Animal de humo. 2005. La manzana poética. Córdoba No hay nada que huya. 2015. Piedra Papel Libros. Jaén. República del aire. 2015. Isla de Siltolá. Sevilla. Clara Incertidumbre. Camaleón del Ayre. 2017. Jaén. Metal. Editorial Maolí. 2017. Jaén. Colaborador en Buenos Aires Poetry, Vallejo and Company y Paraíso.

Un comentario en “Caja de Formas.”

  1. Muchas gracias, Joaquín.
    Tenemos que darte el libro de Araceli también. La verdad es que la colección nos está dando muchas alegrías. Esperamos mantener el listón con los tres libros pendientes de publicación.
    Un abrazo.

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